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Poema Ricardo Andrade (2005)

En el trayecto que va de su muerte todo gira y Ricardo Andrade sigue siendo un elemento en nuestra vidas, no se olvida al contrario tratamos de sentirlo mas cerca
Como si fuera un pariente que se encuentra en el norte.

La cuenta regresiva había iniciado, muestras de afecto no se hicieron esperar por parte de todos aquellos que más de una vez lloraron al ritmo del blues. Todo el público se encontraba indignado ante tal atropello contra el arte nacional.

Mantenerse en medio de esta fe fue lo único que pudieron hacer todos aquellos seguidores que en cada charla con dios pedían por la recuperación de Ricardo, Campañas en contra de la violencia y una que otra misma en un universo espiritual, en memoria de un verdadero símbolo de la música en Guatemala.

Una sobredosis se sintió el 20 de octubre al saber de la tragedia, quedando sin color un día gris ya que después de una semana de luchar contra la muerte, Ricardo pierde la batalla y deja de ver la luz del arco iris del que tanto nos hablo, hoy su voz no se escuchará mas que en sus discos y en los recuerdos de cada concierto en los que nos paso dando vueltas con todas sus rolas, hoy no queda mas que darle un a dios con todos los honores que se merece Ricardo Andrade pues era alguien que protestaba en contra de la violencia y termino siendo victima de ella, que lastima que todos tengamos que vivir con la soga al cuello.

Pensamiento

Sentado el este árbol que me coteja de sombra te escribo esto:

Si estuvieras aquí seguirías siendo parte de todo de lo que nos rodea en este mundo viendo como se abusa de gente inocente diciéndoles desnudémonos sin tener motivos por que hacerlo ya que muchos dicen que es del amor y de otros demonios pero yo solo digo que todo esto es violencia y es algo por lo que protestabas hermano.
Un día como pocos fue el día de tu desaparición, solo es cuestión de ser fuerte y aceptar nuestro destino ya que todos somos como un barco de papel que recorre el cuerpo azul del agua y que cuando llega a su naufragio simplemente ya no es nada, y así somos nosotros entregándonos de lleno en todo lo que hacemos y todo lo que realizamos queda en un pasado y nuestro recuerdo en el pensamiento de todas aquellas personas que esperan realizar este viaje que tu as hecho y así mismo decirle a ese cadejo que nos guía hacia donde tu estas.
Pues no basta esperar para observar interna mente nuestra alma, al no escuchar una de tus rolas me pregunto
Por que la extraño tanto.

Autor:
Mario Donain Gomez Hernandez