Como se hace un día gris, como ahora el cielo va a llorar, sobre mi país, sobre mi ciudad, hay tanta soledad...

Alux Nahual - Parte 08

Giras, locura y mucha risa
Parte VIII

"Éramos un grupo de payasos que viajaba dentro de microbús. Hacíamos muchísimas bromas, tanto que recuerdo una ocasión en Costa Rica, en la que íbamos de regreso de una fiesta, la risa era tanto que Fernando Behar, quien iba manejando, tuvo que parar, por que de la risa no podía abrir los ojos. Nos bajamos todos a reírnos y luego seguimos. Nosotros mismos decíamos, aquí viene el bus de los Gremlins, por que todo era relajo, risa y desorden", recuerda Álvaro.

Todos coinciden en señalar que quien más bromas hacia era Lenin Fernández, quien afirma que su máximo cómplice a la hora de hacer bromas era Plubio.

Temáticos

La creatividad del grupo no se quedaba en las canciones, y Álvaro recuerda que en las giras se ponían nombres raros. "En un viaje nos llamábamos el Combo Judeo Neo Nazi Subtropial Alux Nahual, en otro el Grupo cristiano Jesús Nahual y en otras ocasiones éramos Marimba Electrónica Chapuz Anual. A veces teníamos nombres de diablo como Luciferi Aguilar, Diablo Alvarado o Diablaro Aguilar. A veces éramos monjes e íbamos hablando como españoles, pero de repente nos volvíamos monjes locos", rememora.

Un idioma propio

Jorge Estrada cuenta que dentro del grupo tenían la costumbre de hablar su propio "idioma" al que habían bautizado como el "calabacito", que no es mas que hablar, en supuesto español, pero que nadie mas pueda entender. Durante una gira por Estados Unidos, precisamente en 1991, cuando se iniciaba la guerra del Golfo Pérsico, ellos habían empezado a practicar su calabacenglish, que era la versión en ingles del "calabacito". "Nos bajamos del aeropuerto de Denver, Lenin, Oscar y yo, íbamos hablando en calabacenglish cuando nos pararon dos agentes del FBI y nos empezaron a preguntar que idioma hablábamos, por que no nos entendían. Tuvimos que darles un montón de explicaciones", comenta Estrada.

El "Chofer" del avión

Llegar a tiempo a los aeropuertos era un poco difícil para los "Aluxes". "Pasaba por ejemplo, que íbamos por alguien a su casa, pero cuando teníamos que salir no tenia su pasaporte, entonces todo el grupo se ponía a buscarlo por toda la casa, hasta que al fin alguien lo encontraba debajo de una maceta", relata Ranferí.

Plubio señala que al que más le costaba llegar a tiempo era a su hermano Álvaro. "El se toaba muy tranquilamente eso del tiempo, y como vivíamos juntos yo tenia que estarlo jalando", dice. En cierta ocasión uno de esos retrasos dio origen a la más comentada de las anéctodtas de los Aluxes. Ranferí relata: "Una vez llegamos y ya habian cerrado el vuelo. Les dimos mil explicaciones a los guardias de la puerta y nos dejaron pasar a la pista, ahí salimos corriendo y Oscar le grito al piloto: ¡Chofer, pare!, Y nos abrieron las puertas". Ranferí dice que Oscar exagera al decir que el avión ya estaba caminando, pero Plubio asevera que efectivamente ya estaba moviéndose. Los viajes eran siempre ocasiones para la diversión, especialmente cuando uno de los compañeros hacia algo que a los otros les servia de chiste.

Al respecto, Ranferí cuenta que en una ocasión fueron a El Salvador pero las personas que tenían que recogerlos en el aeropuerto no llegaron a tiempo. Así que él, al ver un bus que estaba estacionado, se subió y le pregunto al conductor ¿De qué es este bus? Y al piloto lo único que se le ocurrió contestar fue "de diesel". Eso le valió a Ranferí ser el blanco de sus compañeros que no terminaban de burlarse de su ingenua pregunta.

Debería estar en Alux

En cierta ocasión, Ranferí fue a una tienda de la colonia Granay & Townson, donde vivía, el tendero se le quedo viendo y le dijo "usted debería estar en Alux Nahual". Ranferí le preguntó por que decía eso, sin aclararle que efectivamente era miembro de la agrupación. "Es que usted es igualito a uno de ellos", le respondió el tendero y Ranferí se fue riendo, pero no le aclaro nada.